Soinu ak zeinu ak soinu

Otra mirada al archivo

El Museo Zumalakarregi ha llevado a cabo por segunda vez el programa “Prácticas de Archivo”. Su objetivo es proponer nuevas lecturas del archivo del museo a través de miradas y recorridos creados por personas vinculadas a la cultura contemporánea. Para ello, durante los últimos tres años, el Museo Zumalakarregi ha invitado a profesionales de distintas disciplinas relacionadas con la cultura contemporánea a trabajar con su archivo, reinterpretándolo, generando nuevas reflexiones y significados, y revisando críticamente los fondos del museo.

Maialen Lujanbio ha trabajado en ello durante varios meses y, bajo el título “Soinu ak zeinu ak soinu”, ha desarrollado una propuesta expositiva donde se recoge la evolución de los modos de comunicación durante el siglo XIX.

Año:
2026

Lugar
Zumalakarregi Museoa

Patrocinador:
Irizar

  • Gestión de museos y equipamientos culturales
  • Mediación Cultural
  • Programación Cultura

Fotos: Josu Altzelai

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En esta propuesta se entrelazan tres lenguajes diferentes: imágenes, fragmentos de texto y sonido. La exposición se completa mediante la interacción de los tres, y a cada uno se le ha otorgado su propia identidad, espacio e importancia a través de una museografía ligera y sutil. Las protagonistas son las creaciones que pueden verse y escucharse, y han sido especialmente destacadas.

Una museografía al servicio de las piezas

En la acogedora penumbra de la sala de exposiciones temporales del Museo Zumalakarregi, las piezas de esta exposición se sitúan de forma destacada sobre paredes blancas que contrastan con el marrón oscuro del espacio: grabados, letras, signos, dibujos y documentos procedentes del archivo del museo… Todos ellos han sido objeto de estudio por parte de Maialen Lujanbio, y se les ha concedido el protagonismo que merecen.

La iluminación también se ha orientado hacia ese objetivo, otorgando a cada pieza su lugar propio y garantizando siempre la conservación de las obras originales del archivo. Del mismo modo, en cuanto a su disposición, se han utilizado marcos para asegurar su preservación, protegiéndolas del contacto y de la suciedad que pudiera generarse en el entorno.

Una instalación sonora

El relato no recoge una historia precisa del siglo XIX, ya que ese no ha sido el propósito de la artista. Maialen Lujanbio ha querido analizar la evolución de la comunicación y presentar, desde su propia mirada, el recorrido y desarrollo de la comunicación desde el siglo XIX hasta la actualidad. La presentación circular de la exposición ha permitido cumplir ese objetivo.

También se ha otorgado una gran importancia a las piezas sonoras creadas expresamente por Lujanbio para esta propuesta expositiva, ya que en la muestra “Soinu ak zeinu ak soinu” tienen un peso fundamental. Lujanbio ha creado bertsos y una pieza sonora propia, y junto al artista sonoro Xabier Erkizia ha desarrollado la instalación sonora de la exposición. Cada una de las piezas de sonido que pueden escucharse ha sido integrada en el recorrido expositivo con un volumen y una repetición determinados.

Mensajes codificados, juego y creatividad

Lujanbio analiza y presenta en la exposición tanto los lenguajes destinados al entendimiento mutuo como aquellos utilizados para ocultarse entre sí: “Desde una época marcada por un mundo oral, atravesando las tecnologías, hasta imaginar el presente”. Siguiendo la idea de la confidencialidad y mensajes ocultos que plantea la exposición, las personas visitantes también deberán descodificar fragmentos de información para poder componer un todo a partir de lo visto, lo escuchado y lo escrito.

Así, vinculándose a ese juego entre lo visible y lo oculto, y a los tres lenguajes que conforman la exposición, se ha creado un alfabeto propio para este proyecto. De este modo, se invita al visitante a sumergirse en la exposición y a descifrar los mensajes codificados que irá encontrando a lo largo del recorrido.

Combinando el mundo oral y el contenido sonoro con las imágenes, la exposición construye una narración subjetiva a través de versos medio ocultos y medio visibles. Algo audible solo para quien escucha atentamente, mediante unos altavoces ocultos colocados expresamente para ello. Estos permiten descifrar la narración en su totalidad, pero como la oralidad es efímera, al final del recorrido se ofrece una hoja de bertsos que reúne los versos escuchados a lo largo de la sala y conserva íntegramente el relato.