Territorio, tradición y transmisión 

El futuro desde las raíces del pasado

El medio rural se enfrenta a grandes desafíos,  mientras muchos de los saberes y formas de hacer ancestrales, que durante siglos garantizaron el cuidado de la tierra y la sostenibilidad de los ecosistemas, se encuentran en riesgo de desaparecer. ¿Pero qué papel juega la cultura ante esta situación? ¿Y el arte? ¿Y la transmisión? 

Profesionales del sector primario, artesanos, mediadores culturales y ciudadanía interesada en la materia consideran que el reto está claro: hay que conectar con las necesidades de los nuevos sectores. Así lo han concluido las y los participantes en el encuentro «Territorio, tradición y transmisión» que se ha celebrado en el Caserío Museo Igartubeiti dentro del proyecto Patrim 4.0.

Año:
2026

Lugar
Caserío Museo Igartubeiti

  •  Caserío Museo Igartubeiti
  •  Patrim 4.0

Fotos: Gattiken

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Durante la jornada en el Caserío Museo Igartubeiti hemos puesto en diálogo cultura, artesanía, agricultura y pastoreo, poniendo como base la sostenibilidad y la transmisión de saberes. Y es que, el caserío, símbolo vivo de la memoria y el patrimonio rural, se convierte en el lugar idóneo para dialogar sobre cómo la cultura, la mediación y la recuperación de prácticas tradicionales pueden aportar herramientas para afrontar los retos actuales.

Y el tema ha dado para el debate. Más que el tira y afloja, sin embargo, se han fijado líneas de acuerdo en el encuentro. Entre las personas participantes ha prevalecido la idea de que la cultura debe impulsar el camino hacia el cambio, adaptándose a las nuevas necesidades que han surgido. Pero con el impulso de la sociedad y de la administración.

Según Intza Barandiaran, de la cooperativa Biziola, «la cultura sirve para visibilizar los posibles modelos rurales, pero sin bucolismos». La pastora y escritora Josebe Blanco cree que «hay que cambiar radicalmente la forma de estar en el mundo». «La cultura sirve para formar un relato, pero también tiene otra función importante en esta crisis multisistémica: representar futuros posibles y estimulantes».

El Caserío Museo Igartubeiti, tirando de los objetivos del proyecto Patrim 4.0, ha dado voz a las personas que viven y trabajan en el medio rural: «Con este encuentro también hemos querido hacerles un reconocimiento porque dan a conocer sus conocimientos y históricamente han garantizado la sostenibilidad del ecosistema», ha señalado Kizkitza Ugarteburu, coordinadora del Caserío Museo Igartubeiti.

Los museos como ámbito de socialización

«Las comunidades se forman por sectores económicos diferentes, pero un poco el reto que tenemos desde el patrimonio cultural es cómo conectar con las necesidades de estos sectores y ser útiles para la gente», opina Jordi Abella, del Ecomuseu de les Valls d ‘Aneu. ¿Pero qué retos tienen los museos para dar respuesta a ello? «El reto es intentar reflexionar que los museos tenemos que salir de nuestra zona de confort, de las paredes del museo, para intentar trabajar con el territorio, pero no con un territorio idealizado, sino con la gente, con sus necesidades, sus problemas y buscar estrategias conjuntamente con esas personas”. 

Según Abella, «debemos reivindicar el patrimonio como algo evolutivo, que combina pasado y futuro». Una idea similar ha destacado también la directora de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Maria José Telleria, quien ha añadido que «el encuentro ha sido un ejemplo de lo que los museos pueden hacer en la transmisión del conocimiento y a favor del cuidado».

El arte como motor de cambio

«Si no enseñamos a valorar la artesanía y cómo se hace, no habrá relevo». La artista Itziar de la Granja de Zumitzi Saskigintza habla claro. Laurita Siles, de la asociación Muturbeltz, también ha destacado el valor del arte: «El arte es una herramienta muy valiosa porque es permeable a un montón de temas. Yo aprendo cada día del territorio y como creadora soy permeable al territorio en todo momento».

Sandra Cliville, del proyecto Maduixagorria, también ha destacado la importancia de las y los artesanos y del trabajo que realizan: «Todos los que hacemos algo de principio a fin somos puntos de luz. Tiene que haber más puntos de luz «.

¿Y qué dice la administración?

Andrea López Azcona es delegada de la sección de Cultura y Ciudadanía del Ministerio de Cultura del Gobierno de España. En su opinión, «la Administración tiene que reconocer lo que es cultura en el territorio y para ello es necesario, en primer lugar, proteger como categoría específica los proyectos que se han mencionado hoy aquí y los demás de este tipo». López Azcona tiene identificado el problema para que ese hecho no se de: «Hay que tener una visión amplia del patrimonio, lo que requiere cruces sectoriales y un diseño de mecanismos específicos que ayuden a estos proyectos de conservación de los saberes y conocimientos tradicionales».

La colaboración, clave para el futuro

Una de las claves para el futuro la ha dado Kizkitza Ugarteburu: «Patrim 4.0 y las y los participantes que formamos la red somos pequeños museos, y en vez de trabajar dispersos, es mucho más enriquecedor trabajar juntos». La clave será compartir retos, expresar necesidades y analizar y definir de forma conjunta las líneas maestras para la futura orientación de los proyectos.