El Instituto de Arquitectura de Euskadi ha inaugurado una exposición que reflexiona sobre el pasado, presente y futuro del caserío vasco: «Baserria. Madera, piedra, mito, presente». La museografía de la exposición también representa las transformaciones que ha vivido el patrimonio rural, mostrando la evolución de los caseríos que tanta importancia han tenido en la arquitectura vasca.
Así, el primer espacio acoge y da protagonismo a la madera y a la piedra, materiales base en la construcción de los caseríos. Para ello, y para subrayar la importancia que han tenido ambos materiales en los caseríos vascos, se han utilizado hierro, cemento y cinchas para ubicar los elementos, siguiendo una lógica industrial en contraste con los caseríos. Las cinchas de colores marcan los códigos de color que se han utilizado a lo largo de la exposición.
Año:
2025
Lugar
Instituto de Arquitectura de Euskadi
Colaboradores:
Jon Arcaraz e Ibon Telleria
Fotos: Mikel Blasco
El hecho de que los materiales que se han utilizado para la museografía estén unidos por trampales da utilidad a la propia exposición, ya que los materiales se podrán utilizar de forma reiterada para otras ocasiones que así lo requieran.
La pieza más significativa de la exposición es la estructura de madera de un caserío, la cual se irá transformando durante los talleres que se realicen mientras dura la exposición, y que mostrará y representará la evolución que han sufrido los caseríos. Es decir, el esqueleto de un caserío tradicional, ahora con estructura de madera, se vestirá de piedra y después se decorará representando los mitos que rodean a los caseríos.
Cuatro fases, cuatro ámbitos
Además de la zona que recoge la madera y la piedra, la muestra cuenta con otras dos áreas: “mito” y “ahora”.
En el apartado del mito, para ilustrar cómo se materializó la idealización del mundo rural a través del caserío, la muestra incluye 3 reproducciones de carteles del siglo XIX, además de un cuadro al óleo, libros, postales, planos, fotografías y piezas musicales, como una zarzuela con el caserío como protagonista desde esa perspectiva romántica.
El espacio destinado al mito está dividido en dos partes: una pared negra con las pinturas y materiales de diseño gráfico mencionados (el color negro se ha utilizado para indicar que recoge el mito, la imaginación); y una pared blanca, que recoge planos, trabajos…
Y en esta misma sección se puede ver otro de los elementos más significativos de la exposición: las ventanas que representan la fachada de un caserío, que representa la entrada a un caserío y da paso a otro espacio expositivo donde se muestran las “kutxas” tradicionales de los caseríos, donde se muestran otras obras vinculadas a la sección del mito.
El último apartado, titulado “presente” se compone de piezas que recogen y muestran la reflexión sobre el presente y futuro del caserío. Al igual que en los espacios anteriores, en esta ocasión también se han utilizado el hierro (tramex), los bloques de construcción y las cinchas para recoger y mostrar materiales (fotos, planos y publicaciones) relacionados con los caseríos referentes en la actualidad, como el Caserío Igartubeiti, entre otros.
Con esta exposición, que se puede ver en el Instituto de Arquitectura de Euskadi, se pretende dar la importancia que merece al patrimonio construido en el medio rural de Euskadi, poniendo de relieve el valor arquitectónico que tiene este patrimonio.